Haití, 5 años después.
26 enero 2015 - Impact Hub

“Cada cinco años, según dicen los fisiólogos, el cuerpo y la mente atraviesan una crisis y un cambio que permite dar vida a un nuevo ciclo”.

Hace cinco años, un terremoto de magnitud de 7,3 en la escala de Richter, cambió la vida de más de 2 millones de haitianos y toco la vida de más de 40 millones de colombianos quienes no dudaron en mostrar su solidaridad con el pueblo caribeño.
Aunque la única conexión física que existe y une a estos dos países es una extensión marítima que se abarca bajo el meridiano 72°, ésta no fue barrera para que Colombia movilizara su ayuda a través de la Primera Misión Humanitaria – internacional como Sistema Nacional de Desastres. Colombia, es decir, su Sistema Nacional de Desastres y las más de 30 organizaciones que lo conforman, dieron respuesta inmediata, uniéndose y contribuyendo así con el grupo internacional de ayuda humanitaria que llego a la isla; avaluado por más de 9.4 billones de dólares.
Frente a un evento como este, el cual dejo más de 230.000 muertos y de 300.000 heridos, el despliegue de personal y asistencia humanitaria por parte de los colombianos no era de esperarse. El proceso de movilización de asistencia humanitaria, iniciaba desde el momento que el colombiano encendía su televisor, se dirigía a su alacena o supermercado y se desplazaba con su ayuda a la sede más cercana del organismo de socorro de su ciudad para que esta fuera enviada Haití. Sin embargo el reto, para Colombia y sus organizaciones, comenzaba. Palabras, como: voluntarios, perros de rescate, agua, plantas potabilizadores, equipos médicos, toneladas, volumen, tractomulas, personal, puertos, pasaportes, CATAM, periodistas, guacales, donaciones en masa, entre otros, se hacían más frecuentes poniendo a prueba la capacidad de respuesta del sistema Colombiano, es decir buscar: el equilibrio adecuado entre la solidaridad y la prestación de asistencia inmediata a desastres.
Si bien un desastre es un evento que excede la capacidad de un gobierno para operar, la coordinación es lo que garantiza que las personas que ayudan llenen vacíos y realicen su tarea eficazmente. 5 años después de registrarse esta operación, Colombia fortaleció su capacidad institucional y su narrativa -retroalimentación- para posicionarse, aún más, en los escenarios de cooperación internacional, como el Consejo de Seguridad de la ONU, entre otros.
Cada desastre, fortalece, es decir nos hace más resilientes. Para Haití muchas cosas no han cambiado, sin embargo, hoy como Colombianos, podemos estar seguros que contamos con un sistema, unos voluntarios y unos trabajadores humanitarios mejor preparados, dispuestos a continuar enriqueciendo la acción humanitaria para promover el desarrollo de la región y transformar la vida de las personas.

 

Written by: Diana Reyes. E-mail: [email protected] Phone Number: 4388244794